lunes, 23 de febrero de 2009

Happy new year


Hoy y ayer

Tal como habia prometido en mi breve entrada, anterior a ésta, y con un poco más de calma, continúo la tarea explicativa de la conmemoración que el dia 21 se celebraba. Así, a bote pronto, diré que era una mañana muy al estilo de la disfrutada este año. El sol brillaba en todo su explendor, tal vez quisiera contemplar con mayor claridad el acontecimiento que en ese instante tenia lugar. Cuando habian transcurrido unos minutos desde su nacimiento, al entrar en la habitación donde se encontraba con su madre, apareció ante mis ojos una figura diminuta, de cara redonda. He de aclarar que en aquella época no era de uso corriente el contemplar los partos, excepto médico y matrona. Como iba explicando, aquella figurilla, que permanecia en silencio, práctica habitual durante la mayor etapa de su infancia, sólo recuerdo una mala noche, era lo más bonito que habia parido madre, hasta aquel momento. Hoy, cuando han transcurrido un buen puñado de años, se ha convertido en una madraza, con la que a veces tengo discrepancias, si bien la sangre nunca llega al rio. No quiero finalizar sin decirte, como creo recordar lo hice con tu hermano, que tengas larga y saludable vida, que puedas celebrar muchos cumpleaños y de paso si es posible que en ellos yo participe, aunque mi caducidad, igual que los alimentos, tiene una fecha más cercana. Voy a intentar acompañar dos fotos, para contrastar la transformación sufrida en el correr de los años.

2 comentarios:

Juan Antonio dijo...

Bien lo de las fotos. Ya eres un experto hasta escaneando. Que siga.
Me gusta menos lo de la caducidad, que sabemos que sobra. Por lo demás FELICIDADESSS CHUCHAAAAA!!!

Chucha dijo...

sniff, sniff... mañana dejo un comentario más apropiado... me voy adormir.. muac muac muac.. ¿silenciosa? eso es lo que me ha pasado después, que me he resarcido....